el pestañeo de una estrella en el otro extremo del universo



Quiero hacer una lista.
La lista más larga del mundo.
Con todas las decisiones que me han traído aquí.

A este momento.
En el que cierro los ojos.
Y sólo los abro ante el manantial que los amenaza.

Quiero eyacular sobre un papel la inseguridad de mis ideas antes de dormir.
Vomitar todo eso que pienso y nunca digo.
Quiero dormir a pierna suelta. Tranquilo.

Drenaje.

Quiero ser consciente de que esto no solucionará nada.
Y hacerlo igual.
Hasta que una sombra negra se apodere de mis manos.

Exhausto.

Y pensar, pensar, pensar.
Si el cuerpo tendrá memoria de un dolor pasado.
. Como si el muy cabrón supiese más que tú.

Con sus células, músculos y huesos reorganizados.
Para que no seas feliz.
Para que no se te olvide que aquello que un día sufriste, sigue ahí.

Lo que te rompió el corazón.
Ahí.
Inerte pero latente.

Dispuesto a joder hasta la última de tus sonrisas.

Hasta que la muerte os separe.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Bea von Nett dice:

Dios, la espera mereció la pena.

Y te dejaría un comentario mucho más currado de no ser porque quiero releer mil veces tus palabras.

He dicho.

Balagar dijo...

Duele leerte, pero cuanto te leo te siento como si tú misma fueses el pestañeo de una estrella lejana; pero una estrella cercana y cálida que me calma con sus parpadeos e intermitentes guiños. El dolor tiene la memoria infinita cuando no se sabe o no se puede perdonar, y de nada sirve esconderlo en lo más profundo de los huesos, porque permanece al acecho, esperando siempre su momento más certero.
Yo también he sufrido noches en las que he necesitado revisar cosas del presente, del pasado y del futuro; pero tu método de eyaculación sobre cuartillas me parece innovador, y estoy dispuesto a ponerlo en práctica cualquier noche de éstas.
No te sientas sola, Imelda. La gente que hemos tenido la fortuna de conocerte te llevaremos muy cerca siempre. Un abrazote bestial (escoge tú el animal o la bestia que prefieras. Yo iba a ponerte de oso, pero esta vez te dejo escoger) ;)))

Aprilis dijo...

buff. deja sin palabras...

Anna K. dijo...

Da igual si rompió el corazón o envenenó la sangre. He aprendido que no se trata de perdonar o no hacerlo, hay situaciones que empezaron a formar parte de uno mismo antes de que pudiéramos pararlas. Eso que gustan de llamar inteligencia emocional y que debes de conocer sobradamente, nos ayuda a olvidar que nuestro cuerpo está lleno de cicatrices y que unas veces quizás por puro placer nos gusta relamérnoslas aunque sea jodernos conscientemente. La mayoría de las veces, pero, es fruto de un gesto que se inicia con una cadena de hechos que no podemos controlar.. Me pregunto cómo podemos vivir despedazándonos contínuamente, cómo somos capaces de seguir queriendo aún cuando sientes que tienes un agujero enorme dentro de ti. Pero sucede.

Quizás te habría resultado más fácil un escrito, no lo sé. Pero me ha gustado que te arriesgaras nuevamente con la poesía para expresar algo que duele. En la escritura, en la lectura, en la asimilación de las palabras y del contenido. Gracias

cirugia plastica dijo...

Es realmente bella la reflexión y las letras que dan cuerpo a ésta.
Mi más sincera enhorabuena.
Besos

Amapola Azzul dijo...

Mejor pensar en positivo. Besos.